martes, 14 de octubre de 2008

Balona vs Conquense (1-2)

Un año y medio después (sin tener en cuenta el partido ante el Granada 74), la Balona ha vuelto a caer en casa. Y lo hizo tras un partido extraordinario en el que el árbitro fue protagonista por los dos penaltis que dejó sin sanción en el área visitante y por no conceder un gol legal de Enzo Noir.

El primer tiempo fue de control visitante. La Balona, fiel a su estilo, cedió terreno, sobre todo tras el gol de Juli Ferrer, pero no pasó apuros. En el segundo, los linenses rayaron la perfección con un fútbol de superior categoría.
El choque empezó con una clara ocasión de los linenses, pero Javi Soria sacó bajo los palos un remate de Coco tras una bonita jugada de Borja. El buen nivel de tres hombres claves ayer -Miguélez, Coco y Borja- estaba resultando vital.
A los nueve minutos, un centro del propio Coco desde la derecha se envenenó tras dar en un defensa y el portero la mandó a corner cuando se colaba. La Balona estaba dando muestras de notable mejoría y esta impresión se confirmó cuando Juli Ferrer remató de cabeza un saque de esquina botado por Marín. La pelota se fue al palo contrario y superó la estirada del portero.
Con el 1-0, el Conquense seguía demostrando un nivel mediocre aunque, eso sí, cada vez tenía más tiempo la pelota, pero sin que ello supusiera un excesivo peligro sobre la meta de Thorices. La Balona, mientras, consolidaba su juego de contragolpe, aunque le faltaba dar un empujoncito ofensivo. En uno de ellos, un medido pase de Miguélez sobre Enzo Noir permitió al argentino marcharse con ventaja pero al llegar al área se revolvió y se le echó encima un defensor conquense.
El momento complicado llegó nada más cumplirse la media hora, cuando Coco, lesionado en un muslo, tuvo que dejar su puesto a Joseph. Ahí se perdió mucho poder de sorpresa y era Borja el único que llevaba la pelota con cierto criterio mientras que Marín ya tenía que luchar en solitario por la derecha. Y todo ello, en la misma medida en que el conjunto visitante ganaba terreno.
La clave del partido pudo estar en la última jugada de la segunda parte, cuando el juez de línea levantó la bandera para anular un gol marcado con la cabeza por Enzo Noir. Las imágenes demostraron luego que el jugador blanquinegro arrancó en posición legal. Habría sido el 2-0.
En la segunda parte, la Balona se hizo con el mando justo después de que Marc estuviera a punto de empatar en una incursión que acabó con disparo demasiado cruzado.
Poco a poco es fue decantando el partido del lado local. El juego por las bandas y la triangulación en el centro del campo rayaban la perfección y las acciones de ataque eran continuas. Un posible penalti por manos de un defensa a los diez minutos, un cabezazo de Miguélez respondido por el portero con un paradón, una ocasión de Joseph y un disparo de Borja, todo ello en apenas dos minutos, parecían dejar claro que la sentencia era cuestión de tiempo.
Pero cuando mejor estaba la Balona llegó el empate. Un envío larguísimo del portero visitante llegó a Oscar Silva, que fusiló ante un vendido Thorices que nada pudo hacer. Fue un mazazo pero la Balona no se descompuso, sino todo lo contrario. Siguió mandando, dominando y creando peligro, sobre todo por las bandas, donde Marín y Borja eran los dueños.
Las entradas de Copi y Manrique fortalecieron el ataque y hasta hubo otro penalti no pitado por el árbitro en un cabezazo del segundo que fue rechazado por la mano de un defensa visitante.
El agobio era continuo hasta que en otra jugada aislada llegó el riguroso penalti de Juli Ferrer sobre Martins. El árbitro redondeó su desastrosa actuación señalando el pnto fatídico y amonestando a varios jugadores. Neftalí no falló y consiguió el 1-2 definitivo. Todo completamente injusto, como reconoció luego el propio entrenador visitante, Antonio Cazalilla.
La Balona se mete ahora en puestos de descenso aunque no está en absoluto descolgada. Las sensaciones dejadas ayer por el equipo fueron magníficas hasta el punto de que nadie puso un pero al comportamiento del equipo. Los aficionados saben que la situación tiene solución y que la Balona va a tener su punto de inflexión muy pronto.
La mejor oportunidad será el próximo miércoles en el segundo tiempo ante el Granada 74. Todo el entorno blanquinegro sabe que no hay nada que perder y sí mucho que ganar. Si el equipo vuelve a estar como ayer, no se puede descartar la hazaña.

José Luis Burgueña
«No es normal. Ha sido uno de nuestro mejores partidos»
No es normal. Ha sido uno de los mejores partidos, hemos llegado, hemos elaborado, hemos tocado, hemos estado muy bien plantados... pero no hemos ganado", se lamentaba José Luis Burgueña, muy triste y desencantado por lo sucedido. "Ellos han marcado en dos acciones y nosotros hemos padecido dos jugadas en las que el árbitro debió señalar penalti a nuestro favor", declaró. Burgueña charló largo tiempo con sus jugadores tras el partido. "Si están cabizbajos no puedo decirles que han estado mal, porque han hecho todo para ganar. Espero que esto cambie pronto y para eso seguimos trabajando a diario aunque ahora tendremos muchas bajas y más problemas".

Antonio Cazalilla
«El fútbol ha sido injusto con la Balona, que me ha sorprendido muchísimo»
El entrenador del Conquense, Antonio Cazalilla, sorprendió a los medios de comunicación en la sala de prensa al admitir que el resultado no se había adaptado al juego desarrollado por los dos equipos. "El fútbol ha sido injusto con la Balona. Han tenido más fútbol y más intensidad; han hecho más cosas que nosotros para ganar el partido y la verdad es que me ha sorprendido su juego y su capacidad. Nosotros hemos conseguido mucho más de lo merecido", admitió. Cazalilla echó mano de lo que le ocurrió la pasada semana ante el Jaén cuando se le preguntó por los penaltis no pitados. "Si hubiérais visto lo que nos hicieron en Jaén...". Respecto a la actitud de su provocador portero, Cazalilla pidió perdón pero aclaró que la pillería es un arma.

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